Cuaderno nuboso (I)

1

Es necesario un centenar de españoles zafios, descorteses y agresivos para que acabe surgiendo un gentilhombre de habla castellana.

2

Típico comentario de artista o intelectual llorón: “A este Gobierno no le interesa la cultura”. Lo que realmente quiere decir esta persona pero no se atreve a pregonar es: “Nadie me hace ni puñetero caso”.

3

Quien escribe deliberadamente para complacer a sus contemporáneos pero no logra hacerse ni famoso ni rico suele ser un infierno ambulante.

4

Un antisistema que no cultiva el sentido del humor acaba pareciendo un dictador en paro.

5

En todas las épocas surgen tribus humanas que parecen lamentar más el castigo al asesino que el asesinato del inocente. No es más que la vieja superstición de quienes se creen a salvo del mal por haber sido comprensivos con él.

6

De la misma forma que el creyente feroz se considera propietario exclusivo del concepto de Dios, el pacifista radical está convencido de que solo él trabaja por la paz y de que todo lo demás es fascismo.

7

Cuando alguien desea formular algo sabio sobre su época y no se le ocurre nada ingenioso, suele proclamar: “Vivimos tiempos oscuros”. Los tontos que juegan a intelectuales siempre creen que su momento histórico es el más desolador.

8

Hay mucha dignidad y grandeza en un cobarde que reconoce abiertamente su cobardía. Lamentablemente esos cobardes apenas han existido.

9

Quien se pasa el día sufriendo por los grandes males de la Humanidad suele despreciar el sufrimiento de sus vecinos. Incluso les desea más sufrimientos. Para que aprendan…

10

Es injusto juzgar a una gran religión solo por sus sectores más radicales y fanáticos, pero es ingenuo pensar que esa religión hubiese alcanzado influencia y poder sin la asistencia entusiasta de sus depredadores.

11

Jorge Luis Borges, quizá el mejor detergente de la lengua española.

 

12

Un demócrata oficial no es más que una persona que oculta a los demás sus ideas más radicales e indigestas.

13

Hay gente que escribe tan pulcra y delicadamente que no parecen escritores, sino monaguillos de la gramática y anestesistas de metáforas. Y hay gente que escribe tan chapuceramente que, en vez de prosa, debería escribir poesía.

 

14

Quien presume de respetar todas las ideas y opiniones solo busca ampliar su círculo de amistades.

 

15

Un coloquio entre personas infelices es tan nocivo para la mente como escuchar regularmente las disertaciones antropológicas de un entrenador de fútbol con algunas lecturas.

16

Superstición del racionalista ingenuo: creer que la razón es un hada madrina que siempre protege a los tolerantes.

17

Quien tilda de fascista a quien no secunda utopías es alguien que no se ha topado en su vida con un auténtico fascista.

18

Escribir con demasiada sinceridad durante mucho tiempo nos hace parecer un poco tontos.

19

Admirar a los mediocres ayuda a tener una intensa vida social.

20

Una forma de encubrir la vagancia mental o la pusilanimidad es apuntarse a una utopía respaldada por famosos llenos de remordimientos.

21

El principal enemigo del libro de papel no es el libro electrónico, sino el libro de papel que tiene aspecto de haber sido fotocopiado y no esmeradamente editado.

 

22

Con la literatura acabarán todos esos escritores que solo desean contar una historia que está de moda. También los chimpancés y las palomas cuentan historias, aunque no podamos entenderlas. A estas alturas, lo difícil no es tanto narrar esto o aquello como que el idioma nos haga una mueca inédita o un corte de manga inesperado.

 

23

El acto terrorista que desencadena una guerra ya es un acto de guerra.

24

El arte estrictamente realista y popular acaba siendo paternalista y reaccionario. El arte que quiere ser fácil y comprensible para todos suele estar manufacturado por gestores de la ociosidad que consideran a los ciudadanos seres idiotas y mostrencos. Un artista respeta realmente al público cuando no le muestra todo porque da por hecho que la gente usa el cerebro. Lo que no es claroscuro es catecismo.

 

25

A veces no nos dan trabajo porque no parecemos suficientemente idiotas.

 

26

Los enanos suelen odiar al gigante que les protege.otto_dix_und_anita_berber

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